que es el control integrado de plagas y en que consiste

Delimitando el concepto Qué es y en qué consiste el control integrado de plagas

La agricultura ecológica utiliza diferentes enfoques para abordar las plagas, como el manejo integrado de plagas (MIP), el control integrado/integral de plagas (CIP), el manejo ecológico de plagas (MEP), el manejo natural de plagas y la agricultura sin residuos.[1] Estas estrategias combinan métodos físicos, mecánicos, químicos, biológicos, genéticos, legales y culturales con el objetivo de controlar las plagas de manera efectiva. Su enfoque ecológico se centra en eliminar el uso de plaguicidas y reducir al mínimo el impacto en el medio ambiente.

Impacto ambientaleditar

¡Atención a los insectos y plagas en la agricultura! Son uno de los desafíos más comunes en este ámbito, y pueden causar daños graves si no se controlan adecuadamente. De hecho, estas plagas proliferan en ambientes ricos en alimentos, donde pueden encontrar una fuente constante y confiable de alimentación. Lamentablemente, muchas de las prácticas agrícolas utilizadas para aumentar la productividad, como el monocultivo, la reducción de tierras descansadas y el uso de fertilizantes, en realidad favorecen el desarrollo de plagas.

Para tener un agrosistema eficaz, es esencial manejar adecuadamente las plagas. En lugar de depender únicamente de pesticidas, es importante adoptar un enfoque inteligente para controlar estos problemas. De lo contrario, podemos terminar dañando nuestro ecosistema en lugar de protegerlo.

Por esta razón, es necesario implementar estrategias de manejo de plagas sostenibles. Esto puede incluir rotación de cultivos, plantación de variedades resistentes a plagas y uso de métodos naturales, como enemigos naturales de las plagas. Además, es crucial mantener un equilibrio en el agrosistema, ya que esto puede ayudar a reducir el impacto de las plagas y mantener a raya su proliferación.

En lugar de depender únicamente de pesticidas, debemos enfocarnos en prácticas sostenibles que promuevan una coexistencia armónica con las plagas. Solo así podremos producir alimentos de manera responsable y sostenible para las generaciones futuras.

Estrategia de Manejo de Plagas con enfoque integrado

El Plan de Control de Plagas es un sistema que abarca los procesos de prevención y/o control necesarios para asegurar las condiciones sanitario-ambientales adecuadas y prevenir la proliferación de organismos nocivos, minimizando así los riesgos para la salud y el medio ambiente. Se divide en tres etapas:

- Diagnóstico de situación: en este apartado se detallan los ítems que deben contemplarse según el Decreto 8/1995 y la Norma UNE 171210, integrando toda la información exigida en ambas normas.

- Responsable técnico: en caso de ser necesario, el responsable técnico del servicio biocida puede ampliar la información del diagnóstico de situación presentado en el modelo estándar, acompañándolo con un informe más detallado.

Registro Documental

Una vez firmado el contrato, la compañía de servicios biocidas tendrá la responsabilidad de proporcionar un registro en formato documental a la persona encargada de las instalaciones. Dicho registro deberá contener, como mínimo, los siguientes elementos:

  • Fecha y detalles de la contratación: Se incluirán la fecha en que se firmó el contrato y una descripción detallada de los servicios acordados.
  • Información de contacto: Se deberán proporcionar los datos de contacto de la empresa, incluyendo nombre, dirección, teléfono y correo electrónico.
  • Productos y métodos utilizados: Se especificará claramente todos los productos biocidas y métodos que serán utilizados en las instalaciones.
  • Cronograma de trabajo: Se detallará el plan de acción y el horario en el que se llevarán a cabo los servicios biocidas.
  • Seguimiento y evaluación: Se mencionará cómo se llevará a cabo el seguimiento y evaluación de los servicios prestados, incluyendo posibles visitas de inspección.
  • Medidas de seguridad y precaución: Se incluirán las medidas de seguridad y precaución que se tomarán durante la realización de los servicios biocidas para proteger tanto a los trabajadores como a las instalaciones.
  • Registro de incidencias: Se indicará cómo se registrarán y gestionarán las posibles incidencias durante la prestación de los servicios biocidas.
  • Documentación legal: Se informará sobre la documentación legal necesaria para llevar a cabo los servicios biocidas y cómo se encargará su gestión.

Por lo tanto, una vez establecido el acuerdo contractual, la empresa de servicios biocidas se encargará de proporcionar un registro documental completo que incluirá información relevante y detallada sobre la contratación, los productos y métodos utilizados, el plan de trabajo, el seguimiento y evaluación, las medidas de seguridad, registro de incidencias y documentación legal.

Diagnóstico de situación

Además, el conocimiento profundo de la situación permite utilizar medidas de control más específicas y eficaces, a la vez que se minimiza el impacto en el medio ambiente y la salud de las personas.

Importancia del diagnóstico de situación en el control integrado de plagas

El diagnóstico de situación es una etapa fundamental en el control integrado de plagas, ya que proporciona una comprensión completa de la situación actual y permite planificar estrategias efectivas de control.

Durante esta fase, se recopila información detallada sobre la plaga, su comportamiento, el entorno y los factores que contribuyen a la infestación.

Elementos clave del diagnóstico de situación:

  • Factores que originan y/o favorecen la proliferación de una plaga: al abordar estos factores, se puede reducir la probabilidad de futuras infestaciones y mantener un entorno libre de plagas.
  • Conocimiento profundo de la situación: permite utilizar medidas de control más específicas y eficaces, a la vez que se minimiza el impacto en el medio ambiente y la salud de las personas.

Qué es una plaga

La definición del término es tan amplia que a menudo se solapa con la de parásito, mala hierba, planta o patógeno y parásito de animales. Algunos organismos pueden ser considerados una plaga en ciertas circunstancias, pero beneficiosos, domesticados o aceptables en otras. En el pasado, solo se usaba el término para animales que causaban daños, lo que hacía que algunas personas entendieran el término genérico "pesticida" como "insecticida". En este artículo, establecemos una distinción entre plagas y enfermedades, considerando plagas a los animales o insectos y enfermedades a los hongos, bacterias y virus (patógenos).

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Control Integrado de Plagas (CIP) se define como "la consideración cuidadosa de todas las técnicas de control de plagas existentes y la integración posterior de medidas apropiadas para prevenir el desarrollo de poblaciones de plagas, manteniendo el uso de pesticidas y otras técnicas a niveles económicamente justificados y reduciendo o minimizando los riesgos para la salud humana y el ecosistema". El CIP pone énfasis en el cultivo de cosechas saludables con la menor intervención posible en el ecosistema agrícola y promueve mecanismos naturales de control...

El Control Integrado de Plagas es un proceso de control de plagas (malas hierbas, enfermedades, insectos y otros) en el que se identifican las plagas, se consideran los umbrales de acción y se exploran y evalúan todas las opciones de control. Los principios preventivos y las estrategias proactivas o de prevención son elementos esenciales del programa de CIP, con el objetivo de evitar tener que tomar medidas más agresivas (como la aplicación de químicos) para resolver el problema. En otras palabras: es mejor prevenir que curar.

Control biológico

¿Qué es el control biológico y cómo funciona?
El control biológico es una técnica que utiliza enemigos naturales como predadores, parásitos, patógenos y competidores para controlar a las plagas y reducir los daños que estas causan. Los invertebrados, patógenos de plantas, nematodos y malas hierbas tienen numerosos enemigos que actúan de manera natural para controlar su población.

Para combatir las plagas de insectos, se utilizan insectos benéficos o agentes de control biológico. Estos incluyen depredadores, parasitoides y patógenos que atacan directamente a la plaga. También existen antagonistas que controlan las enfermedades de las plantas y depredadores de semillas, herbívoros y patógenos de plantas que actúan sobre las malas hierbas.

Algunos insectos benéficos son criados específicamente para ser liberados en las cosechas y combatir las plagas de manera efectiva. Sin embargo, otros aparecen de manera natural en los cultivos. Es importante destacar que no todos los enemigos naturales pueden utilizarse como agentes de control biológico, ya que cada especie solo afecta a ciertos tipos de plagas.

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