las uvas se toman antes o despues delas 12

Es mejor tomar las uvas antes o después de las 12 en Nochevieja

La costumbre de las doce uvas de la fortuna[1]​ es una práctica arraigada en España, que implica el consumo de doce piezas de esta fruta justo al llegar la medianoche del 31 de diciembre, como una forma de recibir al Año Nuevo con buenos augurios.

La noche de las uvas

¡Empieza el año con buena suerte y prosperidad!No olvides comer una uva con cada campanada de la medianoche.

Convertirse en una tradición que se remonta al siglo XIX, según los diarios de la época, se dice que la clase alta española comenzó a celebrar la Nochevieja de una manera similar a la francesa, tomando uvas y bebiendo vino espumante.

No mucho después, esta costumbre fue adoptada por los ciudadanos de Madrid, quienes se reunían en la emblemática Puerta del Sol para escuchar las campanas de la medianoche y, de manera irónica o burlona, también comían uvas como lo haría la clase alta.

¡Celebra el Año Nuevo con estilo y buena fortuna!

Las campanadas en televisióneditar

La retransmisión de las doce campanadas dio comienzo en Televisión Española en 1962, siendo seguida anteriormente únicamente por radio. A lo largo de muchos años, sobre todo cuando solo existían las dos cadenas de televisión pública, las campanadas se televisaban desde la Puerta del Sol de Madrid, con la excepción de las de 1973, que fueron retransmitidas desde Barcelona.

En el cambio de año de 1983 a 1984, se produjo un hecho histórico: por primera vez, Televisión Española transmitió en directo para toda España el paso al año nuevo en Canarias, que ocurre una hora más tarde que en la Península y Baleares. En aquella ocasión, la transmisión se realizó desde Santa Cruz de Tenerife, y desde entonces se ha ido rotando anualmente entre las diferentes islas del archipiélago canario.

Uvaseditar

En España, es común el consumo de uvas frescas, especialmente uvas verdes. Sin embargo, en otros países como Portugal y varios de Latinoamérica, la tradición dicta comer doce uvas pasas. Aunque no se conocen con certeza las razones detrás de esta cantidad, se presume que puede deberse a los «doce meses» del año o a las «doce campanadas» de medianoche. Quizás ambas interpretaciones son válidas.

Según la antigua costumbre, aquellos que ingieren las doce uvas a medida que suenan las campanadas auguran un año próspero. Con el paso del tiempo, varias empresas descubrieron en esta tradición una oportunidad de negocio y comenzaron a vender frascos individuales con doce uvas ya limpias y sin semillas, especialmente a principios de los años 2000.

Saltar olas

En algunos países del Caribe y especialmente en Brasil, es una costumbre muy arraigada ir al mar a medianoche y saltar siete olas mientras se piden siete deseos. Esta práctica, que puede parecer mágica, tiene una larga historia detrás.

Desde tiempos antiguos, el mar ha sido asociado con la purificación en varias culturas. Sin embargo, en esta ocasión, la tradición proviene de las culturas africanas que llegaron a estas tierras en el pasado.

El número siete es de gran importancia en el umbandismo, una religión afro-brasileña, y se relaciona con Yemanjá, la diosa del mar. Según esta creencia, saltar siete olas durante la celebración de Año Nuevo permite conectarse con ella y recibir fuerzas para enfrentar los desafíos del nuevo año.

Instrucciones tradicionales para consumir las uvas en Nochevieja y su simbolismo

La costumbre señala que las doce uvas (ni una más, ni una menos) han de ser degustadas en el primer minuto del primer día del año, justo en el momento en que el reloj marca la hora 0. ¿Y la recompensa? Prosperidad durante los 365 días del ciclo anual que se inicia.

En lo que respecta al número 12, se cree que representa los meses del año que comienzan, aunque también puede estar relacionado con las 12 campanadas que anuncian la llegada del nuevo año en la famosa ceremonia de la Puerta del Sol en Madrid.

Por supuesto, han habido algunos cambios desde que se inició este ritual: hoy en día, las uvas de Año Nuevo se venden en elegantes paquetes, se sirven a los comensales en racimos individuales o se presentan en pinchos de brocheta. Además, es posible sustituir las uvas tradicionales por variedades rosadas o negras (según la disponibilidad del mercado local), o incluso por uvas pasas -ya sean blancas o moradas- y todas ellas mantienen el mismo poder "mágico".

No importa cómo se presenten las uvas, lo importante es mantener la tradición y disfrutar de este ritual de Año Nuevo que augura prosperidad y buena suerte para los 365 días que están por venir. ¡Que el poder de las uvas nos acompañe!

El orígen español de las uvas en la celebración de Año Nuevo

En la cena de Año Nuevo, una de las tradiciones más arraigadas es la de las uvas de los deseos. Como es sabido, estas deben ser consumidas exactamente a las 12 de la noche, simultáneamente con las campanadas que anuncian la llegada del Año Nuevo 2024. A pesar de que existen diversas versiones sobre el origen de esta costumbre, se remonta a 1909, cuando se produjo una abundante cosecha de uvas.

La quema del muñeco

En diferentes países de América Latina, se mantiene la costumbre de confeccionar muñecos y quemarlos en ocasiones especiales, como Semana Santa y Año Nuevo. Esta tradición consiste en construir un gran muñeco utilizando materiales inflamables y luego encenderlo en la calle.

Esta práctica es común en varios países latinoamericanos, como Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Generalmente, se lleva a cabo en la víspera de año nuevo, por lo que a menudo se le conoce como "Año Viejo" o simplemente "El Viejo".

Esta celebración tiene sus raíces en antiguas creencias y supersticiones populares, que se han transmitido de generación en generación. Una de las explicaciones más comunes es que al quemar el muñeco, se simboliza dejar atrás el año que termina y darle la bienvenida al nuevo.

A pesar de que esta tradición ha evolucionado con el paso del tiempo, aún se mantiene viva en muchas comunidades de América Latina, como una manera de unirse y celebrar en comunidad. Sin embargo, es importante tomar medidas de precaución para evitar accidentes y respetar el medio ambiente.

Internacionalizacióneditar

La práctica ancestral se ha extendido a diversas naciones, tales como Uruguay, México o Perú. En estos lugares, se amalgama con otras costumbres destinadas a atraer la buena fortuna, como llevar ropa interior de color amarillo o vestir de blanco.

La fortuna en doce uvas un recorrido en el tiempo

Según el blog Muy Interesante, existe una antigua costumbre que ha adquirido diferentes fechas y versiones a lo largo del tiempo. Esta tradición se remonta al siglo XIX, cuando la alta sociedad española acostumbraba a comer uvas y brindar con champán en la llegada del año nuevo. Sin embargo, se dice que su verdadero origen, de forma masiva, se sitúa en la Nochevieja de 1909. Ese año, una gran cantidad de uvas en Alicante llevó a los distribuidores a realizar un gran esfuerzo para incrementar sus ventas.

El resultado fue la creación de una leyenda popular que relacionaba la buena suerte con el acto de comer doce uvas en Nochevieja. A través de esta estrategia comercial, la variedad de uva en cuestión quedó ligada a la celebración de este día y comenzaron a venderse paquetes de 12 uvas preparadas especialmente para dar la bienvenida al cambio de año.

Pero hay otras fuentes que sostienen que esta costumbre no se remonta al año 1909, sino que ya se llevaba a cabo anteriormente. Se cree que el excedente de uva blanca simplemente sirvió para perpetuar y reforzar una tradición que ya existía. De hecho, según algunas fuentes, debemos trasladarnos hasta el Madrid de 1880 para encontrar este hábito, que en aquel momento tenía un carácter más de protesta. Por entonces, la alta sociedad española, tratando de imitar a sus homólogos franceses, celebraba fiestas privadas en Navidad en las que se bebía champán y se comía uvas durante la...

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