cuales eran las provincias de castilla la vieja

Descubre las antiguas provincias de Castilla la Vieja en su región de origen

La región conocida como Castilla la Vieja fue una de las regiones históricas en las que se dividió España antes del actual régimen autonómico. Su creación oficial data de la división provincial de 1833 y abarcaba la parte norte del antiguo reino de Castilla, al norte del Sistema Central. Aunque sus límites sufrieron cambios con el tiempo, su territorio se correspondía en su mayoría con las actuales provincias de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia, Ávila, Valladolid y Palencia. Estas provincias coinciden actualmente con las comunidades autónomas de Castilla y León (exceptuando León, Zamora y Salamanca, que en aquel entonces formaban la región de León), Cantabria y La Rioja.

Orígeneseditar

En plena época medieval, concretamente en el siglo IX, surgió en la parte norte de la provincia de Burgos la Castilla histórica. A partir del siglo XIV, se comenzó a identificar este territorio con el nombre de Reino de Castilla o Castilla la Vieja, abarcando la Merindad Mayor de Castilla y los alfoces de la Extremadura castellana en la cara norte del Sistema Central. Junto con el Reino de Toledo, formaba parte de Castilla.

A lo largo del siglo XVI, el Reino de Castilla comenzó a ser conocido como Castilla la Vieja, mientras que al de Toledo se le llamó Castilla la Nueva. Incluso llegó a ser llamado Andalucía. En el siglo XVIII, Carlos III estableció que el reino de Castilla la Vieja incluía las provincias de Burgos, Soria, Segovia, Ávila, Valladolid y Palencia, si bien sus límites no coincidían con los actuales, ya que en aquella época las provincias de Santander (mayormente parte de Burgos) y Logroño aún no existían.

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), la Junta Superior de León decidió convocar diputados de Castilla y proclamarse como tal. Sin embargo, tras la victoria en la Batalla de Bailén, los desacuerdos persistieron y la Junta Central aprobó un Reglamento para las Juntas Superiores Provinciales (1 de enero de 1809) con el objetivo de regular el movimiento insurreccional de las provincias.

La denominación romana de Cantabria Cómo era conocida por los antiguos habitantes

Los antiguos ciudadanos de Roma usaban el término satures para referirse a las tribus localizadas en el norte del Duero. Este nombre hacía referencia al río Astura, conocido en la actualidad como Esla. Estas tribus ocupaban un extenso territorio que incluía la comunidad autónoma de Asturias, así como las provincias de León y Zamora. También abarcaba la zona oriental de Lugo y Orense, además de parte del distrito portugués de Braganza.

El principal elemento geográfico que daba nombre a estas tribus era el Duero, cuya región se extendía por una gran extensión de tierra en la península ibérica. Por ello, los romanos utilizaban este término para diferenciarlas de otras tribus situadas en distintas partes del territorio. Aunque también se hace referencia a otras zonas como León, Zamora o Orense, el río Astura era el punto de referencia principal para designar a estas tribus.

Vieja Castilla Representaciones cartográficas Siglo XIX

Las provincias de Logroño y Soria pertenecen al Antiguo Reino de Castilla la Vieja y son parte del obra de Ramón Alabern y Casas y E. Mabón, titulada "Atlas Geográfico, Histórico y Estadístico", publicado en 1850 y compuesto por un marco con rotulación de grados y cuadrícula de meridianos y paralelos. En el ángulo superior derecho, se encuentra el título, autor y fecha de edición, mientras que en el ángulo inferior izquierdo se encuentran las escalas gráficas y la representación del relieve y planimetría de ciudades. El autor de esta obra perteneció a una destacada familia de grabadores de Barcelona y su trabajo abarca prácticamente todo el siglo XIX.

La fecha de la independencia de Madrid de CastillaLa Mancha

En aras de cumplir con el requerimiento constitucional indispensable para que una provincia alcance su autogobierno, las Cortes Generales esgrimieron "motivos de interés nacional". Así, el 25 de febrero de 1983 se aprobó el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, con el fin de subsanar la carencia de una entidad regional histórica.

Ámbito territorialeditar

La antigua Castilla estuvo compuesta por ocho provincias: Ávila, Burgos, Logroño (hoy conocida como La Rioja), Segovia, Soria, Santander (actualmente llamada Cantabria), Palencia y Valladolid. La división territorial de España en 1833 estableció que "Castilla la Vieja se divide en ocho provincias", pero estas regiones no tenían funciones jurisdiccionales o administrativas. No existía un nivel superior al provincial en términos administrativos.

Sin embargo, en el "Proyecto económico" escrito en 1762 por D.Bernardo Ward, se mencionan dos regiones más que no se incluyen en la división de Castilla la Vieja: Cantabria (o Montaña) y La Rioja. En la propuesta de división territorial de España, se plantea un total de trece departamentos, entre los que se encuentran Galicia, el Reyno...etc.

División territorial de editar

El 30 de noviembre de 1833 se estableció el Real Decreto de Javier de Burgos, que ha sido modificado a lo largo del tiempo, pero sigue vigente hoy en día. Este decreto sentó las bases para la división en provincias, en la que se incluían (con sus límites actuales) Logroño y Santander dentro de la región de Castilla la Vieja. Hacia 1850, algunas mapas consideraban Valladolid y Palencia como parte del Reino de León, quedando en Castilla la Vieja únicamente las provincias de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia y Ávila.

Además, en la obra "Geografía general de España: comparada...", se mencionan estos cambios en la división provincial y se destaca la importancia del Real Decreto de 1833 en la organización territorial de España. Esta reforma impulsada por Javier de Burgos tuvo un impacto duradero, aunque con algunas modificaciones posteriores.

El relato del Imperio Leonés

Los representantes políticos que respaldan la identidad leonesa, distinta de la Corona de Castilla, se basan en la historia del Reino de León. Según palabras de Ricarco Chao, autor de Historia de los reyes de León, en su artículo para El Independiente, en el año 910, León se convierte en la capital del reino cristiano del noroeste de España.

Aunque no suele ser mencionado en manuales ni libros de texto, el reino de León fue protagonista en la Alta Edad Media de la Hispania central y occidental. En íntima unión con Galicia, Asturias, Portugal y, en menor medida, Castilla, fue liderado en numerosas ocasiones por monarcas cuyos nombres aún perduran en la adormecida conciencia de los leoneses. Chao menciona, por ejemplo, a Alfonso VI, quien conquistó Toledo, y a Alfonso IX, fundador de lo que sería la Universidad de Salamanca.

Finalmente, en 1230, el Reino de León se fusiona definitivamente con Castilla. En ese momento, Fernando III, hijo de Alfonso IX de León y Berenguela de Castilla, se convierte en el soberano de ambos territorios. En su momento de mayor extensión, el Reino de León abarcaba Galicia, la mayor parte de la costa del Cantábrico, el norte de Portugal y la mitad norte de la meseta ibérica.

La antigua demarcación de Castilla Qué territorios incluía

Castilla la Vieja es el nombre que se le otorga a las cinco provincias leonesas y castellanas de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia y Ávila. También se le conoce simplemente como Castilla.

La identidad de la Castilla moderna

Castilla La Nueva era una región española que existió antes de la división actual en comunidades autónomas. Incluía Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Madrid y Toledo, lo que equivale a la actual Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, excepto por la provincia de Albacete, que formaba parte de otra región.

Esta región fue creada a partir de la división de la antigua Castilla en dos partes, Castilla La Vieja y Castilla La Nueva, siendo ésta la segunda. Se encuentra en el centro de la península ibérica y su nombre proviene del término latino "castella", que significa "castillos", ya que en su territorio se encontraban numerosas fortificaciones.

Una de las características más destacadas de Castilla La Nueva era su paisaje de llanuras, lo que le otorgaba un aspecto extenso y uniforme. Además, estaba dividida por el río Tajo, uno de los más importantes de España, lo que le proporcionaba riqueza y recursos naturales. También poseía un clima mediterráneo con inviernos fríos y veranos calurosos.

En el ámbito cultural, Castilla La Nueva tuvo una gran influencia en la literatura española, siendo cuna de importantes escritores como Miguel de Cervantes o Lope de Vega. También destacó en la historia de la tauromaquia, con la creación de la figura del torero moderno.

Hoy en día, aunque ya no tiene entidad como región, Castilla La Nueva sigue siendo una parte importante de la historia y la cultura de España, y muchos de sus paisajes y monumentos se mantienen como un legado de su pasado.

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