como dejar de comer compulsivamente por ansiedad

Cómo dejar de comer compulsivamente por ansiedad Trucos y consejos avalados por profesionales

Es una situación frecuente en las consultas de un dietista-nutricionista escuchar la siguiente frase: "Mi alimentación no ha sido adecuada debido a la ansiedad y los antojos que he experimentado".

Razones detrás de la ansiedad alimentaria qué la desencadena

La ansiedad por comer se define como el estado en el que una persona ingiere alimentos sin tener una verdadera necesidad fisiológica y de forma impulsiva. Se caracteriza por una gran necesidad de comer, que surge de manera incontrolada y no racional. Esta necesidad aparece como una forma de satisfacer un conflicto emocional que no se está afrontando adecuadamente. Por lo tanto, la comida se convierte en un medio para aliviar estas necesidades emocionales, no físicas.

De la cocina al sofá, del sofá a la cocina, revisando cada rincón de la despensa y la nevera en busca de algo que sacie este impulso: unas patatas fritas, una onza de chocolate, un trocito de pan, unas galletas, unas gominolas, unas aceitunas, algo de embutido, un poquito de queso... Este patrón repetitivo se convierte en una carga que afecta la calidad de vida de estas personas, generando un malestar constante que no pueden evitar.

Controlando el apetito emocional estrategias para manejar la ansiedad alimentaria

Una parte importante de la dieta para controlar la ansiedad por comer implica trabajar en la mejora de tu autoestima y la percepción que tienes de ti mismo.

Mientras más crezcan tu autoestima y confianza, mayor será tu sensación de seguridad y satisfacción. Esto no solo te dará un mayor control sobre tu vida, sino que también mejorará tu fuerza de voluntad y autoconocimiento, lo que reduce automáticamente tus niveles de ansiedad.

Seguramente notarás que tus visitas a la cocina coinciden con momentos de estrés y preocupación intensos, como el estrés laboral, una mala noticia, una discusión o cambios hormonales relacionados con el ciclo menstrual en las mujeres. Si aprendemos a identificar estos momentos, será mucho más fácil preverlos y desarrollar estrategias para evitar la compulsión por comer.

Es beneficioso practicar ejercicios y técnicas de relajación de forma regular, ya que esto ayuda a reducir la tensión acumulada durante el día y a proporcionar una sensación de calma que ayuda a controlar la ansiedad.

Desentrañando las causas de la ansiedad

¿Alguna vez te has parado a pensar en cómo te hablas a ti mismo? ¿Eres demasiado exigente contigo? ¿Te dedicas tiempo suficiente para ti? ¿De qué forma te demuestras cariño? Estas preguntas son esenciales para entender cómo es tu relación contigo mismo.

Si la mayoría de las veces, cuando me escucho, oigo una voz crítica que está llena de creencias negativas sobre mí. Si siempre siento que no soy lo suficientemente bueno. Si no me dedico un tiempo de calidad. Si estoy desconectado de las señales de mi cuerpo... No es de extrañar que la ansiedad sea una visita constante.

Cuando la ansiedad aparece, la comida se convierte en una forma de distraernos y de calmar nuestra mente inquieta que siempre quiere más y nunca está satisfecha con lo que somos.

Consejos para controlar la ansiedad y dejar de comer en exceso

La ansiedad por la comida es una señal de tu cuerpo para que encuentres equilibrio. Las estrategias para gestionarla deben enfocarse internamente. Ser consciente de nuestros estados internos es la clave para hallar las respuestas a nuestra hambre emocional.

Hay diversas técnicas y herramientas que pueden ayudarnos a ampliar nuestra mente y trascender la comida. Entre ellas, la respiración consciente es mi favorita.

Te invito a que reserves dos momentos al día para desconectar y dejar a un lado las obligaciones y deberes que solo tensan nuestro cuerpo. Date un espacio para respirar y conectarte contigo mismo/a. Verás que la solución a tu ansiedad por la comida está dentro de ti.

Trucos para manejar el hambre emocional

Si encuentras que tu vida diaria se ve seriamente afectada por la ansiedad por comer y no puedes controlarla, es fundamental que busques asesoramiento médico. Puedes buscar ayuda de tu médico de confianza o de un profesional especializado en trastornos de alimentación.

Un especialista en medicina o nutrición puede ayudarte a evaluar tu estado nutricional y brindarte recomendaciones sobre cómo mejorar tu dieta y tu bienestar. Asimismo, un terapeuta o psicólogo puede asistirte en el desarrollo de habilidades para afrontar el estrés y la ansiedad de manera efectiva. El tratamiento dependerá de la gravedad del trastorno, pero puede incluir terapia cognitivo-conductual, terapia grupal, medicamentos y/o orientación nutricional. No obstante, recuerda que no es necesario esperar a que la ansiedad por comer se transforme en un problema grave antes de buscar ayuda. Una consulta con un/a psicólogo/a puede ser beneficioso para abordar cualquier problema emocional o psicológico que...

Hidrátate antes de cada comida

La hidratación al saciar el hambre, ayuda a controlar la ansiedad y evita que comas en exceso de manera apresurada. Ingerir los alimentos rápidamente puede resultar en un consumo calórico elevado.

Hambre emocional

Ten en cuenta que el hambre es hambre, ya sea de origen fisiológico o emocional. No importa si una persona padece diarrea por estrés, sigue siendo diarrea. Debemos comprender que el hambre emocional es igual de importante y que merece atención.

Antes de nada, deberías hacerte las siguientes preguntas: ¿Qué fuentes de estrés están desencadenando mi respuesta emocional? ¿O simplemente me centro en lo que estoy comiendo?

Comer no es un problema, sino una necesidad básica. A veces nos convencemos de que tenemos un problema porque comemos en exceso. Sin embargo, el hecho de comer demasiado no es el problema en sí, sino una respuesta a otro problema. Ese problema puede ser la ansiedad, la fuente de estrés, la baja tolerancia o la dificultad para adaptarse. Enfócate en identificar y resolver las causas subyacentes en lugar de enfocarte en la alimentación en sí.

Factores que desencadenan la compulsión alimentaria

Las personas con baja autoestima e inseguras suelen sentir insatisfacción en su día a día. Además, cuando se enfrentan a la incertidumbre y al vacío emocional, buscan llenarlo de alguna manera, que en ocasiones puede ser a través de la comida.

Las emociones tienen un peso muy relevante en casos de ansiedad por comer u otros tipos de trastornos alimentarios. Tradicionalmente, se nos ha enseñado que las emociones negativas no sirven para nada más que para hacernos sufrir, pero esto es falso. Si no gestionamos adecuadamente nuestras emociones básicas, como esconderlas, reprimirlas o contenerlas, solo lograremos mantener el problema.

Si constantemente estamos tratando de controlar o reprimir las ganas de comer, es probable que al final terminemos cayendo en el efecto rebote. Esto significa que la persona termina cediendo y comiendo grandes cantidades de comida en un corto período de tiempo.

El manejo psicológico de esta emoción Consejos y estrategias

Encuentra estrategias para calmar tu ansiedad y recuperar el control de tu vida, sin que la comida sea la protagonista. Disminuir tu hambre emocional será posible aplicando técnicas específicas para manejar tus emociones.

A través de la alimentación consciente, puedes transformar la sensación de aburrimiento en curiosidad, la inquietud angustiosa en alivio y la negatividad en gratitud. Al practicar mindfulness, descubrirás que todo aquello en lo que concentras tu atención se revelará de una manera sorprendente.

La Psiconutrición, por su parte, te brinda la oportunidad de explorar tu relación con la comida y te mostrará una perspectiva totalmente nueva sobre ti mismo. Descubre el camino hacia el autoconocimiento y el crecimiento personal gracias a tu alimentación.

Los beneficios de la terapia para controlar la ansiedad alimentaria

Trabajar en el aspecto emocional y psicológico del trastorno mediante la ayuda de un terapeuta puede ser una manera efectiva de afrontar la ansiedad por comer. Esta afección, a menudo, está vinculada a problemas emocionales o psicológicos subyacentes, tales como el estrés, la ansiedad, la depresión o la baja autoestima. Un terapeuta puede asistirte en la abordar estos problemas y en aprender nuevas formas de manejar tus emociones y pensamientos, lo que puede contribuir a reducir los síntomas.

Además, la terapia puede ser una herramienta efectiva en este proceso. El tipo de terapia utilizado dependerá de la causa subyacente de tu ansiedad por comer. Por ejemplo, si está relacionada con problemas emocionales, la terapia cognitivo-conductual (TCC) puede resultar beneficiosa. Con la TCC, podrás identificar y cambiar patrones de pensamiento negativos y desarrollar habilidades de afrontamiento más saludables.

Otra opción puede ser la terapia interpersonal, que se enfoca en las relaciones y la comunicación entre las personas. Esta forma de terapia también puede ser útil si la ansiedad por comer está relacionada con estos aspectos.

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