blog acoso sexual laboral codigo penal

Acoso sexual laboral causas consecuencias y protección según el Código Penal

Según lo establecido en el artículo 184 del Código Penal, el delito de acoso sexual consiste en el acto de pedir o forzar a alguien a participar en actividades de índole sexual a cambio de un posible beneficio o para evitar algún daño. Es importante estar alerta ante estas circunstancias, especialmente en relaciones donde exista una diferencia de poder entre las partes involucradas, y prestar atención a posibles señales que puedan evidenciar este tipo de comportamiento.

Desglosando el artículo ter del Código Penal Qué abarca esta sección

El delito de acoso persistente, según el artículo 172 ter del Código Penal, hace referencia a cualquier comportamiento repetitivo que cause una grave afectación en la calidad de vida de la persona afectada. Esta norma ha sufrido modificaciones con la Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, en sus apartados 1 y 5, a partir del 01/03/2023. El objetivo de estas modificaciones es reforzar la protección de las víctimas y sancionar de manera más efectiva este tipo de comportamientos.

Como resultado de estas modificaciones, se ha establecido la obligación de las autoridades de tomar medidas preventivas y de protección para asegurar la seguridad y bienestar de las víctimas de acoso persistente.

El quebrantamiento de la integridad laboral una evaluación desde la óptica del Derecho Penal

El acoso sexual laboral es una cuestión de gran importancia en el entorno laboral, que debe ser afrontada desde un enfoque legal. Según establece el Código Penal, estas acciones constituyen un delito, sancionado con penas de prisión y compensaciones económicas. Es crucial entender la seriedad de esta problemática y fomentar medidas de prevención y apoyo a las víctimas, así como generar una mayor conciencia en las empresas y organizaciones para eliminar estas conductas y asegurar un lugar de trabajo seguro y respetuoso.

El crimen de hostigamiento sexista

Es considerado un delito doloso el acto de solicitar favores de corte sexual, bien por cuenta propia o a favor de un tercero, dentro del contexto de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, ya sea de forma continuada o habitual. Con dicho proceder se pretende generar una situación objetiva de intimidación y humillación en la víctima, castigando así tanto actos físicos como verbales y no verbales.

En caso de llevarse a cabo el acoso sexual, el perpetrador se enfrentará a una pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses. Si, además, el agresor se aprovecha de una posición laboral, docente o jerárquica sobre la víctima, o anuncia explícita o implícitamente provocar algún daño a la víctima en relación a sus expectativas legítimas en dicha relación, la pena será elevada a prisión de cinco a siete meses o multa de 10 a 14 meses.

Variantes agravadas del hostigamiento sexual

Los delitos cometidos en el ámbito íntimo plantean dificultades para demostrarlos, ya que en muchos casos solo cuentan como pruebas la declaración de la víctima y del agresor.

Esto complica la tarea de la justicia, que debe lidiar con una gran carga de subjetividad en estos casos.

La dificultad en la prueba de estos delitos complica el trabajo de la justicia, que se enfrenta a una gran dosis de subjetividad.

Además, en muchas ocasiones la víctima puede sentir miedo o vergüenza al denunciar, lo que dificulta aún más la obtención de pruebas.

Otro obstáculo en la obtención de pruebas es el posible miedo o vergüenza de la víctima al denunciar, lo que agrava la dificultad en estos casos.

Por otra parte, también existe el riesgo de que la víctima sea revictimizada durante el proceso judicial, lo que puede generar más daño psicológico y dificultar su testimonio.

El proceso judicial puede llevar a revictimizar a la persona afectada, con el consiguiente daño psicológico y complicaciones en su testimonio.

Abuso sexual en el lugar de trabajo

El acoso sexual es considerado un grave delito en el Código Penal, pero también está regulado en distintos ámbitos. Por ejemplo, en el ámbito laboral.


Además, la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y otras normas jurídicas, prohíben de manera explícita el acoso sexual, por razón de género y cualquier tipo de trato desfavorable en relación al embarazo, la maternidad, paternidad o responsabilidades familiares.


Tanto el Estatuto de los Trabajadores, como el Estatuto Básico del Empleado Público y la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social, consideran el acoso sexual y por razón de sexo como una falta muy grave. Incluso puede ser motivo de despido disciplinario para la persona que acosa y una razón legítima para que la víctima solicite la terminación del contrato de trabajo.

La posición jurisprudencial en España respecto a este tema

Ante cualquier indicio de acoso sexual, es fundamental contactar de inmediato a un abogado penalista especializado en delitos sexuales. Sin embargo, antes de tomar cualquier acción, es esencial conocer la jurisprudencia española al respecto, basada en los artículos correspondientes del Código Penal.

La legislación española establece que aquel que solicite favores de naturaleza sexual, para sí mismo o para un tercero, en el contexto de una relación laboral, educativa o de prestación de servicios continua o habitual, y con su conducta cause a la víctima una situación intimidatoria, hostil o humillante, será considerado como autor de acoso sexual. La sanción para este delito es un arresto de seis a doce fines de semana o una multa de tres a seis meses.

En caso de que el autor del acoso sexual haya utilizado su posición de superioridad en el ámbito laboral, educativo o jerárquico, o haya amenazado explícita o implícitamente con causar un daño relacionado con las expectativas legítimas que la víctima pueda tener en esa relación, la pena será más severa. En este caso, se establece un arresto de doce a veinticuatro fines de semana o una multa de seis a doce meses.

Entendiendo el Concepto de Acoso y Persecución Sexual en el Entorno de Trabajo

En el contexto del trabajo, el hostigamiento sexual se define como el abuso de poder por parte de una persona con autoridad sobre otra que está en una posición de subordinación. Este tipo de acoso se presenta a través de actos verbales o físicos con connotaciones sexuales. No solo afecta la integridad, sino también el bienestar emocional de las víctimas, creando un ambiente laboral perjudicial y dañando su desarrollo profesional.

El hostigamiento sexual en el ámbito laboral puede ser perjudicial en varios aspectos. Por un lado, afecta negativamente a la integridad emocional de las personas, generando un clima laboral tóxico y deteriorando su bienestar. Por otro lado, también obstaculiza el crecimiento profesional de las víctimas, al crear un ambiente hostil y dificultar su desempeño en el trabajo.

Es importante abordar el tema del hostigamiento sexual en el ámbito laboral, ya que es una problemática que tiene graves consecuencias. No solo afecta a la integridad y el bienestar emocional de las personas, sino que también puede perjudicar su desarrollo profesional y obstaculizar su crecimiento en el entorno laboral. Es necesario promover un ambiente de trabajo sano y respetuoso, en el que el hostigamiento sexual no tenga cabida.

Consecuencias de incurrir en abuso sexual simple Qué penas conlleva

La sanción por abuso sexual simple incluye una pena de prisión de 6 meses a 4 años. Esto se aplica en casos de abuso sexual contra menores de 13 años, así como en situaciones de violencia, amenazas, coerción o intimidación en un contexto de dependencia, autoridad o poder. Aprovechar la vulnerabilidad de la víctima, además, se considera un agravante en estos casos. Estas medidas penales tienen como objetivo proteger a los grupos más vulnerables y castigar a los responsables de estos actos de violencia sexual.

Con estas medidas, se busca garantizar la seguridad y el bienestar de los menores de edad y fomentar una sociedad libre de abuso y violencia sexual. En esta sociedad, se respetan los derechos fundamentales de todas las personas, sin importar su edad, género o posición de poder.

Artículos relacionados